INDAP promueve autonomía forrajera en Alto Biobío con entrega de enfardadora a pequeños ganaderos
Autor: Martina Polanco
Zona Sur Asociatividad Pueblos originarios Sustentabilidad y adaptación al cambio climatico Biobío
La maquinaria beneficia directamente a 29 familias de la Asociación Pehuen Mawida y les permitirá recolectar y almacenar alimento para sus animales ante la llegada del invierno.
La nieve, el frío extremo y la sequía estival han impactado la actividad ganadera en Alto Biobío, rubro ampliamente trabajado por las familias pehuenches y de significancia cultural en el territorio. Para enfrentar este escenario, el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) de la Región del Biobío concretó la entrega de una moderna enfardadora a la Asociación Agrícola Pehuen Mawida, tras una inversión de $28.084.000.
La maquinaria, financiada a través del Programa de Inversiones Asociativas (PDI), y con un aporte de ENEL, permitirá a los 29 socios de la agrupación mecanizar la recolección de forraje y asegurar reservas para las épocas de mayor escasez. Este esfuerzo responde a un trabajo conjunto entre INDAP, los productores y el municipio local, orientado no solo a mejorar la disponibilidad de alimentación animal, sino también a abordar problemas de erosión del suelo y sobrecarga animal en algunos sectores.
Al respecto, la directora de INDAP Biobío, Fabiola Lara, enfatizó el cambio de estrategia que ha impulsado la institución: "Esta comuna ha recibido habitualmente alimentación de emergencia mediante sacos de concentrado. Con este programa, buscamos que los propios usuarios tengan disponible el alimento de sus praderas para prepararse para la temporada invernal. Ante el cambio climático, nuestro servicio propicia las condiciones para que los agricultores se adapten a esta nueva realidad".
Solo en 2024, la institución debió destinar más de $400 millones en recursos de emergencia, correspondientes a 1.146 toneladas de alimento concentrado para 40 mil animales en la comuna cordillerana.
Autonomía y ahorro de tiempo
Para los socios de Pehuen Mawida, la enfardadora representa un salto en la eficiencia de sus faenas y asegura la alimentación para ganado ovino, bovino y caprino. Rosa Ñeicuman, secretaria de la asociación, destacó el impacto en la independencia de las familias: "Tener nuestro propio forraje nos hace más autónomos. La ayuda del Estado no siempre va a estar y el clima está cambiando. La maquinaria nos facilita el trabajo porque uno manda a cortar, rastrillar y luego solo queda guardar los fardos. Es un gran alivio para la comunidad".
Esta inversión se suma al despliegue permanente que INDAP mantiene en la zona a través del Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI), iniciativas de fomento y créditos, atendiendo a cerca de 2.400 usuarios. Si bien la ganadería es el eje central, el apoyo institucional busca fortalecer de manera integral la economía pehuenche, impulsando también rubros como la apicultura, la artesanía y el turismo rural.
El caso de Pehuen Mawida representa un ejemplo de gestión ganadera en la alta cordillera, demostrando que la inversión pública y la organización campesina e indígena pueden converger con éxito para lograr soluciones frente a los desafíos climáticos que tanto inciden en el mundo rural.